miércoles, 1 de diciembre de 2010

Ella quería una última copa...



Vale lo admito, se me fue la olla ... pero esta obra maestra (y vale, lo admito, me gusta Sexo en Nueva York xD) me ha servido de inspiración para dar rienda suelta a mi fantasia y a mis ilusiones...

A NIGHT WITH LUXURY

Ella quería una última copa.

El botones ya había cobrado su propina cuando ella se sentó sutilmente sobre la cama de la habitación dúplex de aquel lujoso hotel de la ciudad que nunca duerme.

Por asuntos de trabajo, la empresa me destinó un par de meses a Manhattan, en la ciudad de Nueva York para ayudar en temas estructurales de un nuevo rascacielos que… ahora mismo no viene a cuento.

¿Por donde iba? Ah si, la conocí en un club de Jazz que me recomendaron.
El ambiente estaba cargado de humo, destacaba un viejo saxofón en mis oídos cuando Bob, me presentó a su amiga.
Me dijo su nombre, pero el inglés a veces me cuesta y apenas pude apreciar cada una de las letras que se desprendían de sus húmedos y misteriosos labios.


Pasamos al salón, y posteriormente a una de esas mesas redondas tan elegantes que salen en las películas. Fue quitarme la chaqueta del traje antes de sentarme cuando ella empezaba invadirme con la mirada. No sabría decirle si fue la corbata o ella lo que me provocaba un nudo enorme en la garganta.

Puedo recordar que éramos 6 o 7 personas en esa mesa… pero ella, aun estando en el otro extremo de la mesa, me quitaba la mirada como una niña inocente y me la daba como una hembra en su máximo exponente.

No se si fue el Bloody Mary, el Manhattan , o el Long Island lo que me provocó grandes lagunas en la memoria… sólo recuerdo la vuelta al hotel con ella paseando por la 5ª Avenida, bajo la luz de un farola mientras llovía.

Era la planta 48, pasillo tercero, habitación 204. Abrí el mueble-blar de la habitación dúplex para servirnos una última copa. Mientras tanto, las inmensas cristaleras permitían ver la iluminada ciudad de Nueva York a las tantas de la noche.
Parecía como si Frank Sinatra en ese mismo instante pusiera una banda sonora a la escena.

Me acerqué a ella, hablábamos sobre lo ocurrido en el club horas antes. Después de beber un trago, ella colocó el vaso sobre la mesita de noche, se puso de pie y me miró los ojos.
Con su voz sensual, solamente llegué a entender aquello que dijo…”we are strangers in the night…” De mi boca, solo le pregunté sobre su nombre, no sabía quien se escondía tras aquel disfraz de bella mujer y voz sensual.


Y al tenerla tan cerca, con su dedo índice selló mis labios acompañado de un "ssh" mientras su perfume me hizo perder la razón, dejándola que me atrapara hasta besarla allí de pie y en el lecho posteriormente.

A la mañana siguiente me desperté sólo...

Eso sí, encontré escrito con pintalabios la palabra “Luxury” en el espejo de la habitación dúplex…

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