miércoles, 30 de marzo de 2011

El Reloj del Viento

"De repente, el poeta escuchó una canción... miró su reloj, alzó la vista alrededor y... recordó..."



EL RELOJ DEL VIENTO

Acto I: Las 2 en punto.

Una bella pareja camina por la avenida,
Miran el escaparate cogidos de la mano.
Ella disfruta, él sonríe.
El reloj marca las 2 en la vitrina.

¡Cómpraselo!
Que para el dolor, aún es temprano.

El año pasado por estas fechas,
Él le compró a ella una íntima prenda,
De la talla más estrecha.
Ahora otro hombre es el menda,
El que su lencería acecha.

¡Reloj!
Que no rompa lo poco que queda de mí,
Y que ella reserva.

Acto II: Las 4 en punto.

Ella le prometió amor eterno,
Echándole a la chimenea más leña.
Él firmó el contrato en invierno,
Mas no leyó ninguna letra pequeña.

¡Reloj!
Abrígame del viento de poniente.

El péndulo marca ahora las 4,
Las veces que ella de él, ha dudado.
Le pide tiempo entre las olas de verano,
Para que por debajo de su falda,
Pase otra mano.

¡Reloj!
Que pase rápido esta farsa.

Acto III: Las 6 en punto.

Suben por las escaleras de un hotel,
Un matrimonio, en su luna de miel.
Instinto para ella, fiebre para él.
El viento sopla contra la pared.

¡Reloj!
Detente esta noche,
Para sentirla siempre,
Bajo mi piel.

Se destaparon 6 infidelidades por las calles del amor,
Aquel hombre lamenta, agoniza y llora ahora de dolor.
Grita su nombre desde la prisión,
El puñal eternizaría 6 veces aquella pasión.

¡Reloj!
Perdóname que su sangre se deslice,
Bajo mi piel.

Joaquín Cotán Pérez

lunes, 21 de marzo de 2011

Amor Propio Atropellado

Esta noche hay atasco en la autopista,
Roberto salió cansado de trabajar,
Vuelve a casa, un día más.
La ilusión está fuera de su lista.

A su hijo Dani le da igual,
Que el corazón de su padre se contamine,
Porque ya ha quedado con Fran y los demás,
Para hacer botellona en las puertas del INEM.

Toñi espera sentada en el salón,
Sólamente su familia sabe que sufre depresión.
La fibromialgia le cortó las alas,
Sin querer vivir, vive.
Sin querer matar, mata.

Su hija Marta quiere explotar,
Quiere demostrarle a su ex novio,
que ella es la reina del lugar.
Ya perdiste la cuenta, pequeña loca,
De cuántos tíos pasaron por tu boca.

Cuando era pequeño,
Creía que lo mío no era normal,
Pero al crecer me di cuenta,
Que era el resto del mundo,
El que estaba loco.

Joaquín Cotán Pérez

miércoles, 16 de marzo de 2011

El Sabor de un Café

"El amor es como una taza de café ... se sirve caliente y bien cargado."

EL SABOR DE UN CAFÉ

Camarera,
Ponme un "café con leche",
Quiero saborear el despertar.
Su desengaño me dejó dormido,
Un tiempo atrás.

Camarera,
Ponme un "espresso",
Que no me quiero entretener.
Voy a ir repartiendo amor,
Sin tiempo que perder.

Camarera,
Ponme un "capuchino",
Que cuando llegue a casa,
No quiero saborear la soledad,
Y poder diseñar mi destino.

Camarera,
Ponme un "cortado",
Que he vuelto a estar en el filo,
Hay un nuevo amor, al borde del abismo,
Al verla, me vuelvo más tímido.

Camarera, una última cosa,
Y te prometo que ya termino,
Ponme tus manos sobre las mías,
Que a los ojos te miro:
¿ Te apetece luego un cafelito conmigo?

Joaquín Cotán Pérez










martes, 15 de marzo de 2011

Deja que llueva

Un año que viene, un año que se va. Un nuevo amanecer, cae despacio el ayer. El tiempo me mostró que todo viene, que todo va. La vida es un devenir por el que merece la pena vivir. Todo tiene una causa, todo tiene un porqué, todo tiene una consecuencia, y todo tiene un efecto. Por tanto no somos libres, estamos en una cadena, en una red. Lo único que me libera es la lluvia, como dirían los Italica, ver crecer mil rosas en mi piel.



DEJA QUE LLUEVA

Las semillas están sembradas en la tierra fría,
Un poco de lluvia, paciencia y algún día,
El dolor no será más que una romería.

Deja que llueva,
Estas gotas del cielo me recuerdan las tantas lágrimas
Que hace mucho tiempo lloré por ti.

Deja que llueva, mientras el sol baja,
Esas tantas lágrimas que te lloré,
No son más que las migajas
Del pasado que amé.

Deja que llueva, pues es el lema más puro,
De que es posible creer en el futuro,
De que es posible besar otros labios,
Abrazar otro cuerpo, oler otro perfume.

Deja que llueva en cualquier calle perdida,
Es el testigo de mi trabajo, de mi voz,
De mi amor, y de toda mi vida.

Joaquín Cotán Pérez

viernes, 11 de marzo de 2011

Era un día normal y corriente

Era un día normal y corriente. Dos amigos de 20 años se vieron en un vagón para ir a clase. Juan tenía examen aquella mañana y estaba muy nervioso y Sandra estaba preocupada y desolada porque había roto con su novio la noche anterior.
En el asiento de al lado, Toñi iba al centro a comprar algo de comida para su familia e iba hablando con su vecino Roberto, contándole éste a aquella su alegría. Él iba a su oficina a trabajar (era su primer día de trabajo!)
En otro vagón iba Emily, una joven chica ecuatoriana que rondaría los 28 o 29 años, que iba a limpiar a casa de la señora. Al lado estaba Alfredo un alto ejecutivo de las grandes finanzas de Caja Madrid. Estos 2 estabas escuchando la conversación entre Abelardo y Faustino, dos viejos amigos que hacia más de 20 años que no se veían! Estaban recordando la infancia compartida por ambos hace ya más de 70 años cuando la guerra los separó y cada uno tomó las armas por un bando.
Minutos después, ya sabeis todos... lo que pasó.